Luego de limpiar la ciudad

Luego de limpiar la ciudad
Tras la impredecible lluvia santiaguina

martes, 21 de junio de 2011

Las hormigas

Las hormigas habían hecho un sendero a través de la hierba; la disciplinada hilera pasaba por debajo de unos escombros para reaparecer más allá por una brecha de una muralla.
En su afanoso ir y venir se notaba la seriedad de tan febril actividad. Cada una de ellas vacilaba unos instantes frente a la que venía en dirección contraria, se tocaban las cabezas y seguían adelante cada una ensimismada en su singular propósito. Era imposible poder contarlas pero debía haber millones.
Me quedé contemplándolas por largo rato, al tiempo en que me llevaba el cigarrillo a la boca y al otro lado las luces de la ciudad tranquilizaba la vertiginosa concurrencia de sentimientos y encontradas emociones. Allí todo era perfección, orden y disciplina, nada estaba hecho al azar. Las hormigas seguían con fidelidad un patrón de comportamiento que la naturaleza habría escrito para ellas durante toda una eternidad.
De tanto en tanto daba yo un pequeño golpecito en el suelo, y se provocaba una confusión general. Salían de los agujeros, se desarmaba la fila y trataban de buscar al agresor. Luego se calmaban y reanudaban su marcha. Consiguen seguir a pesar de que el sol se ha puesto y el oscuro cielo cubre la ciudad.

lunes, 16 de mayo de 2011

No concibo.

No concibo que aún exista gente numérica, personas que todo lo politizan y que se olvidan de lo importante que puede ser una intervención irreversible como lo es la propuesta del proyecto Hidroaysen. Cómo podemos seguir afectando de manera consciente aquello que nos pertenece, el espacio que nos cobija, la territorialidad que nos caracteriza y con la que nos identificamos. Cómo la avaricia, la ambición y el camino más fácil nos lleva a pensar que esto en verdad podría ser bueno, a no pensar en otra cosa, a quedarnos paralizados. Cómo la persona con más poder dentro de este país no ha querido detener esto.
Como ya nos cansamos de destruir el paisaje natural de Santiago, ahora vamos por el resto. Es que Santiago es Chile, y nos da lo mismo meternos en el patio trasero de una familia rural mientras nuestro patio esté iluminado para el asado familiar. Deberíamos pensar en otras medidas, trabajar con gente enterada del tema y no puros y simples ingenieros.
No quiero ver lo poco y nada de verde que queda en el mundo entremedio de cableados.

miércoles, 4 de mayo de 2011

No puede ser distinto
y es que tu cuerpo es para mis manos y tus labios para mis besos.

domingo, 1 de mayo de 2011

Dios castiga pero no a palos.

No sé cómo lo haces para robarte las palabras, te robas las canciones y las melodías.... algo que algún día fue mío.... que se quedó dormido y hasta hoy no hay nada que lo despierte, entonces drexler tiene razón, sabina no lo hace nada de mal y la excusa más cobarde sigue siendo culpar al destino.
Enferma.
Hay heridas que no sanan y nudos inquebrantables pegados a la epiglotis.

domingo, 27 de marzo de 2011

quédate conmigo

Desarma las horas, fracciona los días, has que los segundos se transformen en minutos y los minutos en años, deja que el tiempo se extienda, has que valga la pena y regálame un minuto más.
Tan solo quiero pedirte que no sueltes mi mano.
Te amo.

miércoles, 2 de febrero de 2011

Hay días y días para música y música, lo maravilloso es que todos los días es uno de esos.
La música, de cierta forma te alerta.... hoy me alertó sobre los "nunca más", me contó que son ataduras. Entonces: si dices nunca más, pierdes libertad.

lunes, 17 de enero de 2011

Que triste se mira la casa sin ti...

Es hora de realizar la dolorosa y difícil pero necesaria reseña de lo que fue tu vida en la mía, es una forma de agradecerte a la distancia. Fuiste sin duda el mejor obsequio cumpleañero recibido en los cumpleaños que llevo. No sabes cómo se me parte el alma de escuchar los maullidos quejumbrosos que no escuchaba desde que llegaste tímida y escurridiza, te escondiste instantáneamente bajo mi repisa blanca, fue ahí cuando empecé a conocerte, con tus mañas, tus distintos sonidos al maullar, con tus gustos y cada una de las actitudes que solo los dueños de los animales pueden notar.
Te extraño en mi habitación con la tranquilidad de ojalá haber hecho todo lo posible, mientras tu te vas de a poco en la cocina, son tantos recuerdos, me diste 12 de tus 18 años de pura felicidad. Pasé tantos cambios contigo a mi lado, a los pies de la cama, de cabecera, ronroneando siempre cerquita de mi... no importaba la situación, ni lo triste, enojada o frustrada que pudiera estar, tu siempre estuviste ahí y bajo tu disfraz peludo me entregaste una mirada de consuelo única. Aparte de los momentos de juegos y retos que bien ganados te tuviste!, los cambios de casa, los cambios de vida, etc... todo lo que le puede pasar a alguien de los 6 hasta los 18 años. A estas alturas no queda más que decirte gracias por salvarme tantas veces de innumerables maneras.

Solo espero encontrarte algún día en alguna loca dimensión y que podamos volver a jugar de nuevo como tanto te gustaba, mientras te recordaré como la mascota más querida, la que más me ayudó y la que estuvo conmigo durante toda mi infancia y adolescencia, la que me esperó y cumplió conmigo en todos los aspectos posible.
Te amo Blanquita, gracias por llegar a mi vida... descansa.